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Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades


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Manuel Ferrer. Coronavirus: los gobiernos europeos acuden en socorro del ciudadano, mientras el ecuatoriano aprieta la clavija a los funcionarios

FRANCE-ECUADOR-POLITICS-DIPLOMACY

El presidente ecuatoriano parece haber entendido al revés la noción de Estado-Providencia, como si fueran los ciudadanos los obligados a sostener al Estado en los momentos difíciles, sin que, al parecer, el Estado deba preocuparse poco ni mucho por los apuros económicos en que se desenvuelve la vida de la mayor parte de la población.

Lenín Moreno dijo que Ecuador pierde ocho millones de dólares al día a causa del coronavirus y del desplome del precio del petróleo; y, ante la adversa coyuntura, receta el siguiente tratamiento: recortes  presupuestarios, reducción de salarios de empleados públicos y endeudamiento.

En Italia, el país que fue la puerta de entrada a Europa del coronavirus a gran escala, Giuseppe Conte ha anunciado un paquete de ayudas de 25.000 millones para familias y empresas, profundizando en medidas tomadas anteriormente. Se han aplazado los pagos de la hipoteca hasta dieciocho meses para los más perjudicados por la crisis existente y se concederán créditos fiscales para pequeñas empresas de hasta el 60% del coste del alquiler. Se proporcionará una ayuda de 600 euros, exenta de impuestos, a los autónomos que hayan perdido el trabajo a consecuencia de la crisis sanitaria.

En Francia, el ministro de Finanzas, Bruno Le Maire, anunció ayudas por valor de 45.000 millones de euros y garantías de préstamos por 300.000 millones. En el asunto de la vivienda, Francia ha profundizado mucho en las ayudas, sobre todo mirando al mundo empresarial: ha anunciado el cese de las facturas de agua, luz, gas y alquiler para las PYMES (Pequeñas y Medianas Empresas) en dificultades a raíz de la crisis sanitaria (siempre y cuando el arrendador pueda asumirlo).

El Gobierno de España aprobó en Consejo de Ministros una moratoria (de entre uno y tres meses) en el pago de la hipoteca para los afectados por la crisis del coronavirus. El decreto incluye también la prohibición de cortar suministros básicos (agua, luz y gas) a colectivos vulnerables.

Pero el Gobierno del Ecuador va a lo suyo: trata de arreglar unas cuentas imposibles mediante el avasallamiento de los ya exprimidos y exhaustos empleados públicos. Por supuesto, la empresa y la banca son sagradas y no deben ser incomodadas.


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El mundo universitario del Ecuador, golpeado por el coronavirus y el Gobierno

lenin

Reproducimos un documento suscrito por los representantes de una organización que representa a docentes universitarios y politécnicos del Ecuador, que han suscrito una vibrante protesta frente a las medidas económicas adoptadas por el Gobierno del Ecuador en plena crisis del coronavirus.

La contundencia del escrito nos exime de comentarios ulteriores.

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FEDERACIÓN DE PROFESORES UNIVERSITARIOS  Y POLITÉCNICOS DEL ECUADOR FEPUPE

              “POR LA UNIDAD, DEFENSA Y SUPERACIÓN DE LOS DOCENTES UNIVERSITARIOS Y POLITÉCNICOS”

PRONUNCIAMIENTO DE FEPUPE ANTE LAS MEDIDAS ECONÓMICAS ANUNCIADAS POR EL GOBIERNO NACIONAL

 

La Federación de Profesores Universitarios y Politécnicos del Ecuador, frente a las medidas económicas anunciadas el martes en cadena nacional de radio y televisión por el Presidente Lenín Moreno, considera que no se justifican, ya que afectan directamente a uno de los sectores vulnerables como son los servidores públicos y en particular los docentes universitarios y politécnicos del país, tomando como pretexto la baja del precio del petróleo a nivel mundial, que si bien disminuye los ingresos por las exportaciones de petróleo, también disminuye las importaciones de derivados como la gasolina, diésel, gas, entre otros, lo que constituye un ahorro al erario nacional por lo que le Ministro de Economía debe transparentar las cifras y hablar con la verdad a los ecuatorianos.

Entre las medidas expuestas se plantea un “aporte” de los servidores públicos en el 4% y 8% para quienes perciben sueldos unificados de 800 a 1.500 y mayor a 1.501 dólares mensuales respectivamente afectando a la educación superior al reducir los ingresos de los trabajadores de la educación en perjuicio de sus familias  y el entorno, por ser una disminución de sus ingresos de forma temporal que puede presentarse como indefinida. Esta medida  propuesta es inconstitucional, al violar el artículo 328 de la Constitución de la República del Ecuador, tercer inciso, que textualmente expresa: “El pago de remuneraciones se dará en los plazos convenidos y no podrá ser disminuido ni descontado, salvo con autorización expresa de la persona trabajadora y de acuerdo con la ley”.

Es importante que la sociedad ecuatoriana conozca que los salarios de los docentes del sistema universitario y politécnico no se han incrementado durante 8 años, pese a que los docentes con ingresos anuales mayores a 11.300 dólares pagan impuesto a la renta, en la práctica la medida económica constituiría una doble imposición para quienes dedican su vida a la academia, por lo que si el gobierno concreta esta violación a nuestros derechos constitucionales, recurriremos a las instancias legales (Recurso de Protección) en salvaguarda de nuestros ingresos y el bienestar económico de nuestras familias.

La FEPUPE hace un llamado a las autoridades, compañeros docentes, a los servidores y a los estudiantes a defender la integridad de la  universidad pública, que  implica un  recorte en un área social estratégica y sensible  como es la Educación Superior.

 

Dr. Wilson Torres Ríos, PhD                                      Ing. Juan Borja Viveros, Mg.Sc

PRESIDENTE DE FEPUPE                                           SECRETARIO EJECUTIVO

 

Ing. Víctor Hugo Hidalgo, PhD

SECRETARIO GENERAL


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Manuel Ferrer. Según Lenin Moreno, el acoso sexual es acoso cuando viene de una persona fea

lenin acoso

Lo ha dicho así, con estas mismas palabras, el titular de la Presidencia de la República del Ecuador, que se atrevió a relativizar el acoso sexual y reducirlo a condicionamientos estéticos. Las mujeres que denuncian, dice textualmente el mandatario, “a veces se ensañan con aquellas personas feas”.

Lo que no se entiende es que, a pesar de las lógicas protestas de los grupos feministas, este señor siga ocupando pacíficamente el sillón presidencial o, al menos que no se haya producido un cataclismo en los medios de opinión. Ya se ve que, a la hora de la verdad, todo está atado y bien atado y nada sucede sin el concurso o la aquiescencia de los detentadores del Poder, expertos en ceder lo necesario para continuar su fructífera tarea de beneficiarios privilegiados de los recursos públicos, aunque la persona que se halla en el vértice de la pirámide no se caracterice precisamente por sus luces.

Se cree simpático Lenín con sus bromitas de pésimo gusto y carentes de gracia. Por eso lamenta con un deje de ironía la triste condición de los hombres, “sometidos permanentemente al peligro de que nos acusen de acoso”.

Quien suscribe estas líneas es hombre, y no ha tenido reparo en criticar el sectarismo con que se presentan a veces las reivindicaciones feministas: ver, por ejemplo, Escrache feminista a Pablo de Lora, o Silenciados. Por consiguiente, pienso que no se me puede poner la etiqueta de ‘maníaco feminista’.

Pero lo que el señor Moreno ha escrito es, por decirlo de un modo suave, una necedad intolerable, por más que ofreciera tardías disculpas públicas por su torpeza. Lo triste del caso es que las ocurrencias del amigo Moreno giran en torno a un delito que destruye miles de vidas.

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Sara España. La degradación de la deuda ecuatoriana deja sin margen de acción al Gobierno que salga de las urnas en 2021

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La complicidad entre Lenín Moreno y Rafael Correa comenzó a resquebrajarse apenas un mes después de la sucesión, en 2017, cuando el presidente actual de Ecuador descubrió la “mesa servida” y el rastro de deudas que le dejó quien llevaba una década en el poder. Casi tres años después, no hay visos de que Moreno vaya a dejar al próximo candidato presidencial un terreno más saneado. En 2021 habrá elecciones en Ecuador y en 2022 el vencimiento de los bonos soberanos alcanzará tales montos que la calificadora Moody’s ha decidido desde ya rebajar la nota a la economía ecuatoriana —de B3 a Caa1— en una acción que deja sin margen de maniobra al Gobierno que salga de las urnas.

Texto completo en fuente original


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Raúl Andrade Gándara. Se perdió la batalla

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Las perspectivas analíticas y los enfoques críticos del texto de Andrade Gándara que se reproduce a continuación podrán no ser compartidos por muchos de nuestros lectores, pero no dejan de ser indicativos del modo en que sectores muy amplios de la ciudadanía ecuatoriana enfocan la evolución posterior de los acontecimientos que llevaron al presidente Lenín Moreno a recular en la puesta en marcha de un polémico paquete de medidas económicas, torpemente expuestas e inoportunas en cuanto a su inmediata aplicación, por cuanto lesionaban intereses de sectores claves del país.

Para una comprensión mejor de lo que ahí se plantea recomendamos la lectura de un excelente artículo de Andy Robinson aparecido en La Vanguardia de Barcelona el 4 de noviembre.

Sería muy deseable que en torno a estas cuestiones se promoviera un debate que permita contrastar argumentos y discutir puntos de vista, siempre con apego a las recomendaciones que expusimos en una reciente entrada del blog: Cómo hablar de política sin pelearse.

Éste es el escrito de Raúl Andrade:

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La debilidad del Gobierno, camuflada por sus adeptos con eufemismos humanistas, aplaudida por los lambones de siempre y parchada con baba, acaba de explotarle en el rostro. La negativa al diálogo, la actitud díscola de los dirigentes y la propuesta final de la CONAIE revelan lo que señalamos de antemano. No vinieron a negociar, sino a imponer. Envalentonados por la reculada del Lcdo, han puesto sobre el tapete una serie de medidas regresivas tan absurdas, como sería la de pedir a su vaquita que aumente su producción al doble, para cubrir las necesidades de toda la tribu. Se trata pues de extorsionar al sector privado productivo para que financie los desequilibrios económicos del Estado y las necesidades de equidad de sus Comunidades. Algo que son incapaces de aumentar en sus tierras, la productividad, es lo que demandan de quienes sí lo han logrado.

Probablemente lo más penoso de este sainete es que haya economistas dispuestos a avalar estas propuestas, destinadas a destruir la materia en la que se especializaron. Si cualquier Gobierno aceptara esos planteamientos, en pocos meses bajaría la recaudación a tales niveles que el déficit sería aún mayor e inmanejable. La receta populista de quitarle al rico para darle al pobre únicamente logra el aumento del número de pobres, ahuyenta a los más ricos hacia otras fronteras y desarma el ciclo económico, porque no hay manera de aumentar el número de mantenidos sin afectar a los que deberían mantenerlos. Ahora bien, si los inefables economistas que propugnan estas propuestas tienen como fin último destruir la economía del país, por allí sí van por buen camino.

Cerrar el paso a la inversión extranjera resulta obvio, si la finalidad es destruir la economía de mercado. Convertir al mercado interno en un corralito únicamente logrará despertar la codicia de las gallinas pero terminará disminuyendo su alimento. El planteo de disminuir el IVA suena atrayente pero la pregunta es: ¿cómo se cubre el déficit resultante? Es un camino sin salida. El Estado no ha logrado, ni logrará reducir su tamaño, porque va contra su dinámica. Llevamos décadas en la búsqueda del mejor sistema para lograr la concesión o privatización de algunos de los servicios públicos. Los intereses políticos lo han impedido hasta hoy.

Y en el interim el Estado ha seguido aumentando su tamaño y sus requerimientos de capital. Para evitar la protesta y el autoanálisis, la solución ha sido endeudar al Estado, hipotecar la producción petrolera y asaltar el IESS para solucionar las carencias de hoy y dejar al que venga después la tarea de enfrentar el desastre fiscal, hasta que la deuda se vuelva impagable y la crisis explote.

Aplaudí, como millones de ecuatorianos, la decisión de aumentar los precios del combustible, pero dentro de un marco de austeridad fiscal y reducción del tamaño del Estado. Con la misma energía critico hoy la debilidad del Gobierno, deploro que haya elegido un camino sin salida, lamento que una minoría sin representación nacional se haya arrogado las funciones que nadie les otorgó, y expreso mi preocupación por el giro que están tomando los acontecimientos.

Se ha cumplido un mes de la intentona golpista, los responsables están sueltos y sentados en una mesa que se tomaron por la fuerza, y pretenden imponer sus sinrazones a vista y paciencia de un Presidente secuestrado por sus titubeos. La captura de algunos complotados no alivia la sensación de vacío de autoridad que se respira en el ambiente. Los analistas serios ratificarán la imposibilidad de cumplir con las propuestas pomposas de un Parlamento sin autoridad y con pobrísimos conocimientos de economía.

Y nos veremos nuevamente enfrentados ante lo deseable y lo posible. La historia nos ha enseñado que las retiradas estratégicas llevan con frecuencia a enfrentamientos posteriores, con mayor alcance de lo que se pretendía evitar. Hago votos para que el gobernante rescate su autoridad extraviada y el país sienta una mano firme en la dirección de sus destinos…ojalá. Se perdió una batalla. Hay que aceptarlo. Reunir fuerzas y volver por el sendero correcto es la manera de enfrentar las consecuencias. Lo demás es fraseología barata. La crisis está ad portas. No nos engañemos


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Manuel Ferrer. Ecuador: una oportunidad perdida

ecuador

Ecuador ha regresado a una aparente normalidad, como si nada hubiera ocurrido, como si las vidas humanas que se cobró la revuelta fueran un simple instrumento de pago. Aparentemente, como por arte de magia, la mediación de ONU y Conferencia Episcopal Ecuatoriana produjo el milagro de que en muy pocas horas el conflicto pareció desvanecerse y se restauró como por arte de magia el mejor de los mundos posibles, en cuyo advenimiento colaboraron tanto un Gobierno esclavo de sus compromisos con el Fondo Monetario Internacional como unas dóciles organizaciones indígenas despertadas súbitamente de su sopor por mandato de sus dirigentes.

Pero la realidad se aleja mucho de esa supuesta idílica y mentirosa reconciliación.

La torpeza del presidente de la República y de su equipo de gobierno y las brutalidades de las fuerzas del orden público a nadie han pasado inadvertidas. Moreno está ya amortizado, a ojos de la inmensa mayoría social. Si quedaban dudas sobre sus condiciones de gobernante, el cúmulo de errores cometidos en muy pocos días lo sitúa en el cénit de la incompetencia. De aquí al final de su mandato está condenado a ser un pelele en lucha por la supervivencia a quien nadie podrá tomar en serio.

Otras figuras políticas, merecedoras hasta hoy de reconocimiento, han perdido todo crédito al haber trascendido sus manejos y sus intereses. Resulta patético el caso de Ayala Mora, que ingresa por derecho propio en el cementerio de elefantes del que nunca más regresará. Su odio al correísmo y su íntimo desprecio a los ‘indios’ han salido a la superficie merced a un audio difundido por las redes sociales en el que el connotado académico y político socialista deja entrever su desapego del movimiento indígena y de los gremios de trabajadores.

Nebot y Viteri han atizado la hostilidad entre serranos y costeños, enlazando con una penosa tradición que se remonta al siglo XIX. Y Lasso, como en él es habitual, ha mantenido un perfil bajo, con escasa capacidad de liderazgo, a pesar de la cordura de sus puntos de vista en defensa de la República, la Democracia y la Civilidad.

Los correístas han quedado al descubierto como toscos manipuladores que han permitido al inepto presidente de la República servirse de ellos como cabezas de turco sobre las cuales descargar toda la responsabilidad, asociados a sus periclitados amigos chavistas, incapaces de asumir que su tiempo histórico ya pasó y que Maduro no es sino la torpe y dictatorial reencarnación de Chaves que caerá del poder por méritos propios. La persecución emprendida contra algunos de los dirigentes correístas y el victimismo con que éstos se han presentado a la opinión pública, que los ha ignorado, corroboran el final de un ciclo histórico que pudo ser glorioso y se cerró abruptamente cuando empezaron a salir a la superficie prácticas sistemáticas de corrupción gracias a la traición leninista.

La CONAIE, aparentemente vencedora del pulso con el débil e inepto Ejecutivo de Moreno, ha vuelto a demostrar que sólo logra acaparar los focos mediáticos cuando de hacer ruido se trata. Eficaz en las labores de destrucción y de movilización de acarreados indígenas, volverá a fracasar en la elaboración de una estrategia de largo plazo que implique un programa político que involucre a todos los sectores del país.

El desenlace de esta violenta confrontación, que ha abierto profundas heridas en la convivencia ciudadana, no puede ser más dramático. Todos son perdedores, también el sector indígena, satanizado por las clases medias urbanas como responsable de desmanes y destrozos, y como insolidario con los restantes grupos étnicos del país a los que no ha incorporado en sus demandas. Afrodescendientes y montubios, desmovilizados, vuelven a dejar pasar una oportunidad para demostrar que tienen algo que decir y que aportar a la política nacional.


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Manuel Ferrer. La CONAIE cierra las vías de diálogo con el Gobierno de Lenín Boltaire Moreno

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El acuerdo adoptado por la CONAIE (Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador) el 10 de octubre establece unas condiciones que, en la práctica, inhabilitan cualquier vía de entendimiento con el Gobierno de Moreno:  que el FMI salga del Ecuador y que sean separados de sus cargos la ministra de Gobierno y el ministro de Defensa. Asimismo, ese documento explicita que el móvil del levantamiento no ha sido sólo la eliminación del subsidio de la gasolina, sino “evitar que nos hipotequen el futuro, y que paguemos con hambre y pobreza de dos y tres generaciones lo que no frenamos a tiempo hoy”.

Así las cosas, no hay salida negociada a la vista, y empieza a cobrar cada vez más visos de verosimilitud la salida del Gobierno de Lenín Boltaire. Eso sí, si ésta llegara a producirse, Moreno habría hecho una brutta figura, y se abriría un interrogante angustioso sobre el inmediato futuro del Ecuador, pues tanto la opción Lasso-Nebot como la opción Correa suscitan rechazos viscerales de sectores muy amplios de la población y ninguna de ellas concita el imprescindible consenso.

El camino de la concordia parece inviable, y Ecuador se aboca a un drama político de tamaño descomunal que amenaza con envolver al país en una situación de gravísima incertidumbre.