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Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades


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Boaventura de Sousa Santos y las izquierdas del mundo

Boaventura de Sousa Santos no necesita presentación. Boaventura de Sousa Santos es una figura indiscutible en el ámbito de las ciencias sociales y de las humanidades a nivel mundial. Acaba de ver la luz su último libro: Izquierdas del mundo, ¡únanse! Y otros ensayos, la obra de un intelectual comprometido con los medios de izquierdas y en la defensa de una democracia entendida como ampliación de derechos. Un texto imprescindible para leer nuestro tiempo y pensar colectivamente el futuro, al que puede accederse a través del siguiente enlace.

El pasaje que destacamos a continuación es una muestra emblemática del papel que De Sousa Santos atribuye al pensamiento llamado ‘de izquierdas’ como motor del cambio político:

“Izquierda significa el conjunto de teorías y prácticas transformadoras que, a lo largo de los últimos ciento cincuenta años, han resistido a la expansión del capitalismo y al tipo de relaciones económicas, sociales, políticas y culturales que genera, y que surgieron con la convicción de que puede existir un futuro poscapitalista, una sociedad alternativa, más justa por estar orientada a la satisfacción de las necesidades reales de los pueblos, y más libre, por estar centrada en la realización de las condiciones del efectivo ejercicio de la libertad”.

Y, sin embargo, cuando se contempla sin apasionamiento el papel que los llamados partidos de izquierda desempeñan en España -Podemos, por ejemplo-, surge la duda acerca del aprecio de la libertad que, se dice, constituye el ADN de esas formaciones. Sirvan como botón de muestra, entre otros muchísimos que podrían aducirse, las recientes manifestaciones del líder de Podemos, ensoberbecido hasta la ceguera por su actual protagonismo en la vida política española, que se atreve a situar fuera de la democracia, fuera de la Constitución, al principal partido de la oposición, simplemente porque trata de evitar la manipulación del Poder Judicial al servicio del actual Gobierno. Y eso sin mencionar su famosa antigua receta del ‘jarabe democrático’, que dejó de resultar medicinal cuando se la aplicaron y experimentó en sus carnes la incomodidad que conlleva convertirse en el blanco de la ira ajena.

En próximas entradas del blog continuaremos reflexionando acerca del decepcionante papel que juegan esas fuerzas de izquierda cuando se topan con el poder y con el enriquecimiento que lleva parejo.

Una vez más se cumple la negra fatalidad: la prueba de fuego de la aplicación de las grandes teorías a la insulsa cotidianidad suele acabar con los entusiasmos de quienes, superado el primer deslumbramiento, han logrado preservar su propia independencia de criterio. Quien escribe esto saludó en su momento el surgimiento de Podemos como una esperanza de renovación de la vida política española, aunque también advirtió de sus incipientes contradicciones (Podemos: una de cal y otra de arena).


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Boaventura de Sousa Santos: “Portugal demostró que el neoliberalismo era mentira”

boaventura

Con más de 40 ensayos en su haber, esta semana presenta en España, Izquierdas del mundo, uníos.Aunque cree en las confabulaciones mundiales, De Sousa Santos también cree en la capacidad de las fuerzas locales para formar alternativas que escapen al determinismo de los poderes fácticos, incluso cree que a la democracia liberal solo la puede defender la izquierda. Aunque no acierte siempre, ¡Salve a Santos!

Pregunta. Después de 14 años de Gobierno de izquierdas parece que los brasileños han salido escaldados.

Respuesta. Lula fue un gran presidente, pero cometió muchos errores. Usó el sistema político antiguo para gobernar con la derecha. No hubo reforma fiscal ni del sistema ni de los medios de comunicación en un momento en que su partido, el PT, tenía una gran legitimidad para hacerlo. Gobernar con el sistema antiguo fue gobernar con el compadreo, con la corrupción endémica de los partidos, no solo del PT.

P. Las Bolsas acogieron con gran optimismo la derrota del PT o el triunfo de Bolsonaro.

R. Sí, ahora, después de unas elecciones, en lugar de la reacción de las personas, la primera noticia de los medios es la reacción de los mercados. La Bolsa la controlan cinco grandes compañías financieras, que mueven 50 trillones de los 90 trillones del PIB mundial y tienen, por tanto, un poder de chantaje enorme sobre los sistemas políticos nacionales. A la derrota de la izquierda en Brasil no es ajeno el imperialismo americano.

P.  ¿No suena antiguo el término?

R.  Ya sé que ha dejado de usarse en los medios, pero yo creo que el imperialismo americano existe, aunque anduvieron distraídos en la primera década del siglo.

P. Bastante, se les coló Chávez, Evo Morales, Lula…

R. Fue una década en la que EE UU estaba concentrado en Irak, y que permitió alcanzar el poder a fuerzas progresistas de Argentina, Venezuela, Brasil, Bolivia, Ecuador, Chile. A partir de 2009, los norteamericanos empiezan a ver que están perdiendo América Latina, que tiene un socio nuevo, China. Su primera reacción es el golpe de Honduras de 2009, una década después los hondureños emigran en caravana hacia Estados Unidos.

P. El imperialismo americanono se contentará solo con Honduras, ¿no?

R. EE UU precisa de todos los países aliados para frenar a China, pero de modos distintos. Necesita a Europa, pero no a la Unión Europea (UE). El abordaje de Trump sobre Europa es con el Tratado Comercial Transatlántico, que quiere acabar con él porque no quiere una UE unida. Le es más fácil controlar el continente minando a la UE, separándola país a país. Lo ha conseguido con el Reino Unido y lo va a intentar con otros. Uno a uno dominará mejor todo el continente.

P. Las grandes inversiones de China son, sin embargo, en África y Suramérica.

R. Leo atentamente todos los documentos de la CIA para mirar el futuro con sus ojos. La gran amenaza para mantener su hegemonía mundial es China. En 2030 será la primera economía. Vivimos un intervalo entre dos globalizaciones. Tuvimos varias desde 1870, cada una dominada por una innovación tecnológica, de la máquina de vapor a internet. Las últimas siempre han sido dominadas por Estados Unidos, pero vamos a entrar en una nueva ola de innovación, protagonizada por la inteligencia artificial, la robótica y la automoción, y en estas áreas -al contrario que en las anteriores- China está muy bien posicionada. Quien domine la nueva ola será el país hegemónico.

P. ¿La hora del imperialismo chino?

R. China se juntó a Rusia, India, Brasil y Suráfrica, el BRICS. Ese proyecto, al contrario de lo que nosotros nos pudiéramos imaginar, fue un aviso temible para EE UU. Había que neutralizarlo al precio que fuera porque estaban a poner en causa lo más sagrado del imperio americano, el dólar. En 1971, dejó de estar respaldado por el patrón oro, pero EE UU acordó con la familia real saudí que el dólar fuera la única moneda de pago de las transacciones petrolífera.

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