ICSH

Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades


Deja un comentario

La identidad de los desaparecidos en Argentina

estela

Un querido colega uruguayo nos remite esta noticia de Argentina, que versa sobre el modo en que se recupera la identidad de las personas que las dictaduras del sur del continente americano hicieron desaparecer. Un ejemplo magnífico de la historia, aunque tristísimo, de lo que sucedió por aquellos lares:

Recuperaron al nieto desaparecido de Estela de Carlotto

BUENOS AIRES (Uypress) — Fue recuperado el nieto de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, luego de 36 años de búsqueda. “Esto es para aquellos que pretenden que olvidemos, que demos vuelta la página, como si nada hubiera pasado”, sostuvo visiblemente emocionada.

El nieto de Estela fue recuperado, según confirmó Guido “Kibo” Carlotto, su hijo y secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires: “hemos encontrado a mi sobrino, después de 35 años”, sostuvo Carlotto. “La compatibilidad es de 99,9%, él se presentó voluntariamente a hacerse el análisis porque tenía dudas sobre su identidad”.

Se trata del nieto número 114 recuperado. Por cuestiones legales, lo único que se pudo adelantar hasta ahora es que se trata de un músico y que se había realizado voluntariamente el estudio de ADN. El 25 de agosto de 1978, la Policía entregó a los Carlotto el cuerpo asesinado de Laura, quien fue secuestrada estando embarazada y que, según testigos, pudo estar con su hijo Guido sólo cinco horas. Desde entonces Estela, junto con otras Abuelas de Plaza de Mayo, encaró una larga búsqueda. “A pesar de todo, mi fe está enterita. Será porque no tengo rencor, no tengo sentimientos que me envenenan”, dijo hace algunos años.

Texto completo en fuente original


1 comentario

Manuel Ferrer. Los indígenas “Prisioneros de la Ciencia” de Argentina

argentina

El desprecio de las poblaciones indígenas del interior de la Argentina, conceptuadas como expresión de la barbarie, y la contraposición entre lo periclitado español y la modernidad europea adquirieron carta de naturaleza en Facundo. Civilización y barbarie (Santiago de Chile, 1845), obra emblemática de Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888) y uno de los referentes imprescindibles de la literatura hispanoamericana del siglo XIX.

Encontramos en ese escrito muestras abundantes de cuál fue la sensibilidad de las clases políticas e intelectuales de la Argentina ante los indígenas del desierto, “salvajes, que aguardan las noches de luna para caer, cual enjambre de hienas, sobre los ganados que pacen en los campos y sobre las indefensas poblaciones”[1], impulsados por la “codicia, ávidos de sangre y pillaje”[2] y expresión genuina de una barbarie que se enfrentaba a la civilización europea como la materia se contrapone a la inteligencia[3].

El tucumano Juan Bautista Alberdi (1810-1884), contemporáneo de Sarmiento, imbuido del imaginario civilizador que procura la invisibilidad de lo indígena, dejó plasmada de modo muy escueto la opinión que le merecían las poblaciones aborígenes de la Argentina en una fase lapidaria: “en América, todo lo que no es europeo es bárbaro”[4].

Y si atendemos, siquiera sea a vista de pájaro,  a la labor de gobierno de los más destacados presidentes argentinos del siglo XIX, encontraremos no ya el propósito de asimilar al indígena al cuerpo social en la condición de ciudadano –que implicaba el abandono de unas tradiciones que se consideraban incompatibles con la modernidad-, sino la intención deliberada de su exterminio en las campañas de ‘ablande’ y ‘del desierto’ de los años setenta y ochenta del siglo XIX, preconizadas por el general Julio Argentino Roca (1843-1914), dirigidas en nombre de la alternativa ‘civilización o barbarie’ contra los indígenas del sur del país y del Chaco, y contemporáneas de la primera parte del Martín Fierro (Buenos Aires, 1872), el bellísimo poema de José Hernández embebido de fuertes prejuicios contra los indios de la pampa.

Las fotos que se muestran a continuación, que corresponden a algunos de los indígenas tomados como prisioneros y exhibidos –en vida y en muerte- como piezas de colección en el Museo de la Plata de Buenos Aires ilustran el horror de un fragmento de la historia de Argentina. Sirva el recuerdo de esas atrocidades para aprender: nunca para alimentar resentimientos.

[1]         Sarmiento, Domingo Faustino, Facundo. Civilización y barbarie, p. 56.

[2]         Sarmiento, Domingo Faustino, Facundo. Civilización y barbarie, p. 63.

[3]         Cfr. Sarmiento, Domingo Faustino, Facundo. Civilización y barbarie, p. 77. En el prólogo de la edición que estamos manejando, Susana Zanetti reflexiona de modo inteligente sobre la deriva de la confrontación entre civilización y barbarie en la obra de Sarmiento: “durante la colonia, la civilización española opera frente a la barbarie indígena; luego de la revolución de la independencia, la civilización es lo europeo, el siglo XIX, en tanto la barbarie reside en el atraso hispano y en lo americano”: ibidem, p. 16

[4]         Cfr. Villavicencio, Susana, “Republicanismo y americanismo. Domingo Faustino Sarmiento y la emergencia de la nación cívica”, en Colom González, Francisco (editor), Relatos de nación, vol. I, pp. 179-199 (p. 184).