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Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades


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Procesos de mundialización

La crítica coyuntura que vivimos, afectado el mundo entero por una pandemia cuyo desenlace esperamos con ansiedad y temor, invita a la lectura de esta obra colectiva de la que ya nos hemos ocupado en anteriores entradas del blog.

Datos editoriales: Carretero Poblete, Pedro A.; Luque González, Arturo, y Rueda López, Ramón (coordinadores), Procesos de mundialización, Cuenca, Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina, 2019

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Se publica Así nos contaron la historia de Esmeraldas, de Manuel Ferrer Muñoz

Portada Así nos contaron

La Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina y la Editorial Rayku acaban de coeditar el libro Así nos contaron la Historia de Esmeraldas.

El texto es de libre acceso por Internet. Descarga.

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Índice

Agradecimientos 6
Prólogo 8
Introducción 11
Capítulo I. Enseñanza y aprendizaje de la historia. Una propuesta desde la Universidad Técnica de Esmeraldas Luis Vargas Torres 16
1. Notas preliminares 16
2. Marco teórico 19
3. Propuesta de desarrollo 26
4. Objetivos y metodología 28
5. Justificación de la propuesta 30
6. Reflexión final 32
Capítulo II. Esmeraldas, una provincia ausente 33
1. Un punto de partida 33
2. El extravío de las huellas del pasado 34
3. La historiografía esmeraldeña 36
4. Mirada desde Esmeraldas a Quito: una visión despechada 40
5. Esmeraldas y sus vecinos colombianos 49
6. A modo de corolario 51
Capítulo III. El culto a los héroes y el patriotismo en el Ecuador: el caso de Esmeraldas 52
1. Marco teórico interpretativo 52
2. La caricatura del héroe garciamarquiano 59
3. Los héroes en la historiografía ecuatoriana 62
3.1. Los referentes prehispánicos 62
3.2. Los héroes de los tiempos coloniales 70
3.3. Los próceres de la independencia 79
3.4. Los paladines republicanos 83
4. El panteón de héroes esmeraldeños 91
4.1. Los negros cimarrones 91
4.2. Luis Vargas Torres 94
4.3. Carlos Concha Torres 96
4.4. Héroes menores y héroes colectivos 99
5. El recurso al héroe como salvavidas 102
6. Recapitulación 105
Capítulo IV. Negros, mulatos, blancos y chachis de Esmeraldas. ¿Sinfonía de voces o algarabía disonante? 106
1. Introducción 106
2. Una ojeada a los grupos étnicos de Esmeraldas 108
3. El silenciamiento de los afroesmeraldeños 111
4. La sensibilidad del mulato 116
5. La prepotencia del blanco 118
6. El silencioso cayapa 120
7. Las luchas políticas y sociales en Esmeraldas de principios del siglo XX 121
8. Y, pese a todo, el orgullo de ser esmeraldeño 126
Epílogo 127
Referencias bibliográficas 129


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Entrevista a Manuel Ferrer Muñoz, autor de la obra Así nos contaron la historia de Esmeraldas

Foto-Manuel

La Editorial Rayku y la Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina acaban de coeditar el libro Así nos contaron la Historia de Esmeraldas del historiador español Manuel Ferrer Muñoz, que cuenta con una amplia trayectoria investigadora en España, México y Ecuador.

(Descarga del libro aquí)

Después de una estancia de doce meses en Ecuador, como miembro del Programa Prometeo, el Dr. Ferrer se vinculó al país durante otros cuatro años y ejerció la docencia en diversas universidades ecuatorianas. Es autor de 24 libros, 30 capítulos de libros, 96 artículos y 50 ponencias en congresos.

  1. ¿A que hace referencia el título “Así nos contaron la historia de Esmeraldas”?

El libro se ocupa de la enseñanza de la historia de la Provincia Verde, y muestra cómo se manipula esa disciplina al servicio de los intereses de quienes en cada época administran las políticas nacionales y editoriales. En el caso de Esmeraldas hay, además, escasa profesionalidad en los enfoques con que se ha contemplado su pasado, y una preocupante limitación de fuentes primarias, muchas de las cuales han desaparecido, bien porque hayan sido objeto de saqueo, bien por la incuria de quienes tienen la responsabilidad de su resguardo, bien porque han sido puestos en venta de modo fraudulento.

  1. ¿Cuál es el propósito de este libro?

Se intenta llevar a cabo una aproximación, siquiera sea provisional, al análisis de los enfoques ideológicos y metodológicos que han presidido los trabajos historiográficos centrados en Esmeraldas. Este libro pretende romper lanzas por la profesionalización de la investigación histórica, y promover una visión más cercana y menos distorsionada de Esmeraldas en los libros de texto a través de los cuales se acercan nuestros niños al conocimiento de la historia nacional.

  1. ¿Cómo esta obra enriquece y fortalece la identidad e historia del Ecuador?

Queremos mostrar los prejuicios que han condicionado la imagen de Esmeraldas en el contexto nacional. Formulamos una crítica a la tradicional historia de héroes que relega al anonimato a las mujeres y a la gente corriente. Buscamos rescatar la historia cotidiana y el valor de los detalles pequeños. Nos importa mucho proponer un auténtico esfuerzo de respeto al pluralismo y al reconocimiento de los grupos étnicos que han dado a Ecuador su ser nacional. Nos proponemos, en fin, romper con visiones esencialistas del pasado que rehúyen el presente y se recrean en la contemplación de un pasado mitificado, intencionalmente depurado de cuanto pueda arrojar sombras sobre un panorama idílico. No es verdad que cualquier tiempo pasado haya sido mejor que el contemporáneo.

  1. ¿Cómo se concibe a la provincia de Esmeraldas desde una perspectiva geográfica y arqueológica?

El lugar periférico que ocupa Esmeraldas en Ecuador, confinante con Colombia, implica la configuración de un espacio que debería ser de mutuo enriquecimiento, por más que las últimas décadas hayan convertido en problemática esa cercanía. Un simple repaso a los orígenes de algunos destacados esmeraldeños, todos hijos de madres o padres colombianos, nos confirma la intensidad de esos vínculos. De otra parte, el daño causado por el prolongado y sistemático saqueo de los sitios arqueológicos de Esmeraldas es ya irreversible. Sí cabría propiciar un proyecto que implicara a las demás provincias costeras del Ecuador y permitiera la puesta en marcha de una muestra itinerante que expusiera a los ojos de sus habitantes el esplendor de las culturas que se desarrollaron en este territorio antes de su sujeción al dominio de otros pueblos invasores.

  1. ¿De qué manera el estado influyó en la economía y diversidad cultural de Esmeraldas?

Hay que reconocer con tristeza que la ruptura de vínculos con España no atrajo la menor prosperidad a la provincia, ignorada siempre por los nuevos gobernantes que, urgidos por problemas inmediatos, contemplaban a Esmeraldas como un lugar remoto, apenas comunicado con el resto del país, conminado a una economía de subsistencia y habitado por una mayoría negra difícilmente asimilable a la modernidad. En consecuencia, Esmeraldas quedó marginada y recluida en los rincones más oscuros y recónditos de los libros donde se narra la historia nacional del Ecuador. La puesta en sordina por la historiografía oficial de los sucesos desarrollados en Rioverde el 5 de agosto de 1820, que precedieron al 9 de octubre guayaquileño, habla por sí misma de esa voluntad de silenciar lo esmeraldeño. Y todo ello a pesar de la generosa contribución de Esmeraldas al triunfo del proyecto liberal encarnado por Eloy Alfaro durante el tránsito del siglo XIX al XX.

  1. ¿Qué personajes se destacan a lo largo de la historiografía de Esmeraldas?

Los primeros, paradójicamente no esmeraldeños, fueron los esclavos que, tras el naufragio del navío que los conducía a Perú, en 1553, lograron escapar y se adentraron en el territorio que pronto sería conocido como Provincia de Esmeraldas: no obstante la exaltación de esos personajes,  la conciencia que la actual población afrodescendiente posee de sus propios orígenes apenas consiste en una vaga identificación con las hazañas de aquellos cimarrones elevados a la condición heroica, sin que la referencia a la primigenia África llegue a calar de un modo concreto en su memoria ni en su tradición. Más que mencionar a héroes individuales cuyos méritos han sido magnificados en exceso por la historiografía tradicional -Luis Vargas Torres, Carlos Concha Torres, por ejemplo-, nos interesa resaltar las hazañas de héroes colectivos, como las peladoras de tagua que, en 1915, reivindicaron sus derechos como trabajadoras, o los pontoneros que, en pleno auge del banano, plantearon una huelga que paralizó los embarques.

  1. ¿De qué manera esta obra se relaciona con la literatura?

En el capítulo IV se acomete el análisis de unos textos literarios que hemos considerado claves para recrear la sociedad esmeraldeña de las décadas tercera y cuarta de la pasada centuria: entre ellos destacan dos relatos de ficción -de Adalberto Ortiz, uno, y el otro de Nelson Esupiñán Bass- que ejemplifican de modo emblemático la utilidad de la literatura para la reconstrucción del pasado, sobre todo cuando, como ocurre en el caso de Esmeraldas, escasean las fuentes históricas o resultan de escasa ayuda las pocas existentes. Con apoyo en esos escritos y en algunas producciones históricas de diversos autores esmeraldeños se ha tratado de confeccionar un mosaico integrador de las diversas comunidades étnicas que ocupan el territorio de la provincia: afroesmeraldeños, mulatos, blanco-mestizos y cayapas

  1. Finalmente, ¿qué opinión le merece la filosofía y labor que desarrolla la Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina?

Le diré que, en el caso concreto que nos ocupa, la posibilidad de editar este texto en formato electrónico, con libre acceso, permitirá una difusión incomparablemente más amplia que la que han alcanzado cuantas investigaciones históricas sobre Esmeraldas se han llevado a cabo hasta el momento. Por consiguiente, no tengo sino palabras de agradecimiento y expresiones encomiásticas que dirigir a los responsables de la editorial, que cumple un servicio invaluable. Piensen, por ejemplo, en el número de lectores que se acercarán al libro durante estas duras semanas de confinamiento, a causa del coronavirus, en tantísimas partes del mundo.

Accesos a la entrevista en fuentes originales:

El Blog de JM Castellano

Ecuador Universitario


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Un libro denuncia el genocidio silenciado que Simón Bolívar aplicó a los españoles en América

bolívar

Pablo Victoria, en El terror bolivariano (La Esfera de los Libros, 2019), presenta a un libertador muy alejado del mito.

Valga esta simple anécdota, a título de ejemplo. A principios de 1814, tropas del bando de los llamados libertadores se afanaron en ejecutar a españoles cautivos en las mazmorras de Caracas. Dado que la pólvora era escasa y cara, también se emplearon sables y picas para asesinarlos, sin importar que estuvieran heridos e inmóviles. Este tipo de matanza desplegada en las Guerras de Emancipación no fue un hecho aislado, sino parte de una estrategia establecida para la eliminación total de «la malvada raza de los españoles».

Tras una investigación de doce años, Victoria pretende en su nueva obra, dividida en dos volúmenes, romper con el discurso -hegemónico en ambos lados del océano- que divide la Guerra de Emancipación entre patriotas y traidores, amantes de la libertad y opresores, americanos y españoles. Porque el Rey de España no era un invasor o un extranjero que se había implantado allí de la noche a la mañana, sino el señor natural, frente al que algunos españoles americanos se rebelaron y otros, en cambio, se mantuvieron leales. Lo que viene a ser una guerra civil repleta de odios, cuentas pendientes y villanos como Bolívar.

«Es un personaje histórico que no ha tenido biógrafos sino aduladores que le representan como alguien magnánimo, despegado de pasiones, inteligente y culto. Ciertamente era ilustrado, y por eso hay que señalarle y juzgarle con más rigor por ser capaz, aun así, de cometer tantos asesinatos y de una crueldad tremenda», apunta.

Acceso a la reseña extensa del libro


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Joel Ortega Juárez, Adiós al 68 (México, Editorial Grijalbo, 2018)

Adiós al 68

Adiós al 68 rechaza la mirada contemplativa con la que se ha construido la memoria de los movimientos sociales de la segunda mitad del siglo XX y lo que va del XXI. Con la dolorosa valentía que requiere la autocrítica, confronta al fantasma de aquellos que formaron la conciencia de un mundo mejor, pero que sólo lograron moldear uno distinto. Joel Ortega, quizá el más inteligente miembro activo de la generación mexicana de los años sesenta, hace un recorrido obligadamente incómodo que va de la ilusión a la integración en la política, producto de la Revolución que se deconstruyó para situarse en sus similitudes.

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