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Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades


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Los diez mejores buscadores académicos para investigar en ciencia

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Esta selección de buscadores especializados en artículos y publicaciones académicos puede ser de mucha ayuda para acceder rápidamente a información sobre investigaciones, libros escritos por expertos y tesis. Algunos son más específicos que otros y algunos de ellos son mejores filtrando contenidos y evitando duplicidades, pero todos resultan fáciles de utilizar.

Puedes acceder a ellos haciendo clic sobre su nombre.

Acceso a los buscadores


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Paradojas de Yachay Tech

yachay

Esta universidad, creada para la investigación (“Yachay Tech es una universidad con un programa académico que mantiene a la investigación y a la innovación como sus pilares principales”), ¡no dispone de laboratorios adecuados! (los que hay están pensados sólo para la docencia). Pero se presiona a los profesores, con periodicidad casi diaria, para que publiquen en revistas indexadas en Scopus. Es como pretender alcanzar la luna en un avión de juguete.

Pero así es la ridícula e irracional exigencia que padecen los docentes universitarios en Ecuador.


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V. Pavés. La universidad pierde potencial investigador por su endogamia

endogamia

En este artículo se ponen de manifiesto clamorosas evidencias de los gravísimos errores que se cometen en los procesos de selección en la universidad española, en parte asociados al desprecio de las tareas investigadoras, marginadas en beneficio de la docencia. En palabras de tres jóvenes investigadores entrevistados, la universidad debe “replantearse si quiere ser una enseñanza superior tipo instituto o si de verdad quiere contar con especialistas a la vanguardia que transmitan sus conocimientos y avances a los alumnos”.

Particularmente grave resulta la situación de “aquéllos que se desvincularon en cierto momento de la institución para cursar sus doctorados o postdoctorados en otros lugares, dentro o fuera de España. ‘Cuando sales, tienes un billete de ida, pero no de vuelta’, afirma Tagua. Algo que corrobora Ayra, que insiste en que es muy difícil tomar la decisión de realizar una investigación postdoctoral en una institución externa porque una vez vuelves ‘no valoran que hayas publicado, ni que tengas idiomas, ni siquiera que hayas estado un tiempo trabajando en un centro extranjero supercompetitivo’”. Un caso extremo y lacerante es el de “una investigadora que trabajó varios años en Harvard y ahora no es capaz de conseguir plaza en la Universidad de La Laguna”.

“‘Todo se resume en endogamia’, afirma categóricamente Jessen Ayra. Una realidad con la que también comulgan sus compañeros de debate. ‘Las plazas están prácticamente dadas a dedo’, prosigue Ayra, que considera que ‘el que está preparado, con ganas, es nuevo y está a la vanguardia, se queda fuera’, por no haber pertenecido a la universidad durante un tiempo o por no tener un padrino dentro de la misma”.

La conclusión es, ciertamente, desmoralizadora. Los jóvenes que, a raíz de la crisis, se incorporaron a universidades de otros países, donde han desarrollado en muchos casos prometedoras trayectorias académicas, deben saber que sus intentos de reingresar en el entramado universitario español están condenados al fracaso. Habría que recordarles aquellas palabras grabadas en las puertas del infierno de Dante: Lasciate ogni speranza, voi ch’entrate.

No se priven de leer el texto íntegro del artículo de V. Pavés, publicado en un diario tinerfeño, que debería abrir los ojos de los responsables de esos demenciales procesos de selección. Lamentablemente, no hay peor ciego que aquél que no quiere ver.


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Manuel Ferrer. La importancia de pensar

pensador

En la misma entrevista realizada a Tal Ben Shahar, que recogimos en una reciente entrada en nuestro blog, se contienen estas otras palabras, que invitan a una reflexión a fondo: “la revolución de la informática y las redes sociales supone un desafío sin igual para nuestros cerebros; [y, sin embargo,] nuestro cerebro no ha cambiado y, encima, lo sometemos a infinitas distracciones: en un solo día recibimos más información que una persona media en toda su vida hace un siglo. Tenemos que aprender a lidiar con esa sobrecarga”.

Por eso, si queremos contribuir a enriquecer el pensamiento de nuestros contemporáneos, hemos de cerrar de vez en cuando ojos y oídos al mundo virtual que amenaza devorarnos y cultivar la interacción con nuestros semejantes, cara a cara, para aterrizar en el mundo real y recuperar la sensatez.

Recibo visitas de colegas amigos que vienen a conversar, y disfrutamos esas charlas tranquilas, paseando por el campo o charlando en el pequeño antejardín que hay a la entrada de mi casa, en un diminuto pueblo de la Axarquía, en la provincia de Málaga (España). Ese contacto con la naturaleza, con la gente sencilla de este pintoresco lugar, constituye una terapia que a más de uno le ha permitido reconstruir su escala de valores, que se había deteriorado por tanto ruido virtual y tanta conversación insustancial pseudoacadémica.

La puertas de mi hogar están siempre abiertas a quienes desean reponer fuerzas en un ambiente tranquilo y quieren aventurarse por las sendas de la tranquilidad y de la meditación.

Pronto escribiré este lema a la entrada de la casa, aun a sabiendas de que mis vecinos se preguntarán por el significado de esas palabrotas: non multa, sed multum.


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José Saturnino Martínez García. Mercaderes y fariseos en la Universidad

mercaderes

Seleccionamos un párrafo de este interesante artículo, que nos ha parecido particularmente relevante:

El sistema lleva a una corrupción sutil, pues la investigación ya no es algo que se organiza de forma libre a partir de la inquietud por conocer, sino de forma estratégica, pensando en qué es lo más fácil de publicar, lo que está más de moda, seguir con la ortodoxia, tanto en cuanto a temas como en cuanto a orientaciones teóricas. Y todo esto sin entrar en que la presión competitiva lleva aparejado el aumento de la mala praxis.

El texto íntegro puede ser consultado en fuente original


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Aviso de navegantes a evaluadores de la investigación universitaria: somos mujeres y hombres, no máquinas

burla

Tal Ben Sahar es un profesor y escritor estadounidense e israelí especializado en las áreas de la psicología positiva y liderazgo. En una reciente entrevista ha hecho unas muy interesantes declaraciones cuya lectura íntegra recomendamos a nuestros lectores.

Seleccionamos el siguiente párrafo, que no tiene desperdicio:

Una máquina es mejor cuanto más produce. El problema es que ahora aplicamos ese paradigma a los humanos: son mejores si ganan más dinero, son más famosos, tienen más likes. Las medidas cuantitativas tienen sentido en las máquinas, pero las vidas humanas no se han medido así en cientos de miles de años. Es un fenómeno reciente.

Ojalá se enteraran los sesudos controladores de académicos que tratan de medir su capacidad y su rendimiento a través de métodos que, por naturaleza, están desvirtuados. Pero, como sus anteojeras ideológicas les impiden entender y escuchar más que lo que corrobore sus torpes creencias supersticiosas, hacemos este brindis al sol en escarnio de los pseudosabios y de los idiotas que los encaraman a lo alto de muros de vergüenza, en la confianza de que serán lectores inteligentes los que se entretengan con estas reflexiones.

Que viva la libertad y que vivan los honrados trabajadores de la inteligencia que no viven obsesionados por llevar la cuenta de las citas de sus artículos y que disfrutan cada avance de sus trabajos, cada pequeño hallazgo, por pequeño que sea, ajenos a las ridículas exigencias de “evidencias” que requieren los malvados tontos útiles de turno.


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Manuel Ferrer. Guerra Civil de España, 1936-1939, siempre por desentrañar

monjas profanadas

Franco acaba de abandonar la residencia que lo ha acogido durante 44 años: una estancia más longeva que su permanencia al frente del Estado español, que se prolongó durante 37 años.

Franco se fue del Valle de los Caídos, donde quedan más de treinta mil muertos, muchos sin identificar.

Y, entretanto, el mito de la memoria histórica persevera en su macabro juego, como si la historia fuera unívoca. En el caso de España, los nuevos vencedores de la Guerra Civil, vencidos en 1939, son ahora los héroes, las víctimas, los auténticos patriotas. Y no cabe otra interpretación, porque quien se atreviera a negar esa verdad de fe sería conducido enseguida al cadalso donde terminan los que no se alinean con el pensamiento único que contribuyera a implantar la Ley de Memoria Histórica de diciembre de 2007, tan distante del espíritu de reconciliación y concordia y del respeto al pluralismo que inspiró la Transición, invocados mendazmente en su Exposición de Motivos.

Pero hubo crímenes terribles de parte de ambos contendientes.

La foto de Alfonso Sánchez Portela, uno de los grandes fotógrafos españoles del pasado siglo, que aparece en portada, habla por sí misma de la brutalidad de que hicieron gala sin tapujos los milicianos que lucharon del lado del Gobierno legítimo.

La fotografía, tomada a las afueras del Convento de la Concepción, en Toledo, muestra a un grupo de milicianos posando con los cadáveres de dos monjas cuyas sepulturas habían sido profanadas en el cementerio del citado convento: un testimonio dramáticamente monstruoso de la intensidad de los sentimientos de odio exacerbados al calor de la contienda.

Imágenes atroces como ésta nos ayudan a entender que la pérdida de los valores y la consiguiente obcecación no son patrimonio de una u otra corriente de pensamiento político. En todos los tiempos, al amparo de las más dispares ideologías, o sin subterfugios ideológicos, el cainismo ha campado a sus anchas cuando determinados contextos sociales propiciaban la conversión del hombre en lobo.

En relación con la foto de la portada remitimos a un artículo de publicación reciente, que puede consultarse aquí en fuente original.