ICSH

Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades

Crisis migratoria en el Mediterráneo

Deja un comentario

aquarius

Traemos al blog de RIIN este importante texto de Lorenzo Silva, que viene a ser una reflexión en profundidad sobre un fenómeno que debiera avergonzar las conciencias de más de un dirigente político de la Unión Europea.

Es tal la miseria moral de quienes perseveran en una cerril negativa a la búsqueda de soluciones a este drama humano de magnitudes estratosféricas, que se ya se han difundido en las redes sociales noticias mentirosas sobre el supuesto tratamiento de favor que se dispensará en España a esas más de seiscientas personas que a punto estuvieron de perder sus vidas en el mar.

Para esos miserables embusteros importa más la personal comodidad, la seguridad de un cobijo bajo el paraguas del Estado que la verdad y la solidaridad con quienes aspiran a encontrar salida a unas situaciones que los emplazaban a una muerte segura en el breve o medio plazo.

Cedamos la palabra a Lorenzo Silva:

_____

La fortuna es caprichosa y distingue a quien quiere cuando quiere. Si es que es fortuna encontrar un puerto seguro después de haber nacido en un lugar donde tus expectativas vitales eran desastrosas, haber tenido que cruzar un desierto pavoroso en condiciones infames, haber vivido jornadas interminables en un estado fallido y, encomendándote a una organización criminal, haberte echado a las aguas traicioneras del Mediterráneo con unas cuantas papeletas para acabar ahogándote en ellas.

Esa es la fortuna que ha tocado a los recogidos del canal de Sicilia por el buque Aquarius, para ser luego rechazados por el nuevo gobierno italiano y distribuidos entre otros dos barcos, a fin de transportarlos a Valencia con la promesa de acogida por parte del nuevo gobierno español y del francés para aquellos que deseen trasladarse a su territorio. España y Francia, dos países que -no está de más recordarlo- intentan alcanzar a diario centenares de inmigrantes que hoy por hoy se tropiezan con las concertinas de Melilla y Ceuta o con la frontera cerrada que los lleva a amontonarse en la ciudad italiana de Ventimiglia.

[…]

Queramos creer, sintamos que en la oferta del nuevo presidente del gobierno español, en el respaldo del presidente de la República Francesa, en la convocatoria por parte de la canciller alemana de una cumbre europea, palpita por fin una verdadera toma de consideración del asunto, que atienda a su seriedad y no quede en proclamas para la galería. Que de la foto de los desheredados del Aquarius llegando a Valencia, tras ser repelidos por una Italia exhausta y llena de rabia tras haber sido dejada a su suerte por sus socios -o por la parte de Italia que ha elegido a quienes hoy la gobiernan-, puede salir el proceso de reflexión profunda y análisis riguroso que permita una política europea de inmigración digna de ese nombre.

Una política que, de entrada, actúe mucho antes de que un hombre, una mujer o un niño -en tantas ocasiones traficados y en demasiados casos destinados a ser pasto de explotación delictiva en suelo europeo, tras haber visto pisoteada su dignidad cien veces por el camino- viajen a la deriva en una embarcación con más posibilidades de hundirse que de seguir flotando.

Mientras vemos las imágenes de los que bajan al puerto de Valencia, sería bueno recordar a todos los Aquarius del mundo, que llegan sin cámaras ni recibimientos oficiales y que seguirán zarpando cada noche, por la fuerza persistente e irrefrenable que empuja a quienes están y malviven al otro lado de la grieta.

Texto completo en fuente original

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.