ICSH

Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades


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Yaraví. La Canción de los Andes

En las alturas de las montañas
existe un pobre rancho…
Una viejita todas las tardes
llora y suspira ahí…
triste es la vida así,
quiero mejor morir.

Suenan las notas del fiel rondador
en los labios del indio
que brinda su amor,
a la dueña de su corazón.

Hijo de mi alma
de mi alma hijo mio,
dónde existes…no te oigo,
no te veo…dónde estas?

Contesta a tu viejita
que te llama y no respondes
al cariño de tu madre,
y a la voz del corazón.

Te marchaste una mañana
presuroso y agitado,
que volvías me dijiste
que volvías al partir…
y no vuelves a tu casa,
ni a tu casa ni a tu madre
que te llama…que te extraña,
que por ti se muere ya.
Vuelve pronto mi adorado,
mi consuelo, mi esperanza,
que te espera
mi angustiado corazón.

Todas las tardes, junto a la puerta
suspira y llora así. Hijo de mi alma…
de dónde existes, vuelve prontito a mi.

Mas una noche noche tras lento paso
vino la aurora así…
pálida y fría junto a la puerta
estaba muerta ahí…ahí…ahí…ahií

Audio con la interpretación de Carlota Jaramillo y Luis Alberto Valencia