ICSH

Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades


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Convocatoria de la Revista Jurídica Piélagus

pielagus

La Revista Jurídica Piélagus (Universidad Surcolombiana) invita a presentar artículos de reflexión, de revisión o resultados de investigación en el campo del Derecho y la Ciencia Política para la edición enero-junio de 2018 (Vol. 17 No.1). Piélagus está indexada en VLEX Colombia y EBSCOhost.

La fecha límite para el envío de los manuscritos es el 30 de abril de 2018. Los artículos recibidos serán enviados para su evaluación a pares académicos especializados para garantizar la calidad de publicación.

Las políticas y condiciones pueden encontrarse en el siguiente enlace:

http://journalusco.edu.co/index.php/Pielagus/about

Los manuscritos deben ser enviados a través del Open Journal System. Si se presenta alguna dificultad, pueden comunicarse al correo electrónico: pielagus@usco.edu.co


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Juan Mérida. Cicloviaje por Ecuador y Perú

Desde que llegué al Ecuador en octubre de 2013, con el objeto de hacer una maestría, uno de mis deseos había sido recorrer en bici Latinoamérica como una manera de conocer sus territorios y sus gentes. Si bien el viaje ideal era llegar hasta la Patagonia, punta sur del continente, mi meta tuvo que limitarse hasta Lima, por limitaciones de tiempo: y es que, en el mundo del cicloviajero, éste es el elemento que más cuenta, más que el dinero o la capacidad física o psíquica.

Con este viaje cerraba una etapa crucial de mi vida, en la que además de obtener el título de maestro sociólogo y dar clases en la universidad pública de Esmeraldas, una de las más controvertidas del país, pude convivir con diferentes pueblos étnicos, lo que me permitió romper con muros mentales y fortalecer empatías hacia otras formas de comprender la vida. Las novelas de Arguedas me generaron gran curiosidad por conocer las comunidades andinas del Perú: así, con la compañía de mi buen amigo Wilmer Guachamín, perteneciente al pueblo Kitu Kara en el valle del Guayabamba, Quito, puse rumbo hacia Loja para posteriormente penetrar en Perú por el departamento de la Amazonía.

Tras atravesar la ruta de los volcanes por la panamericana, de Quito a Riobamba, decidimos atravesar los valles de la provincia de Chimborazo para adentrarnos en el Oriente ecuatoriano. Para ello, tuvimos que escalar hasta los 3.600 metros de altura y, una vez llegados a las Lagunas de Atillo, descender dos mil metros por el Parque Nacional Sangay, hasta Macas: un contraste de paisajes asombroso, del páramo andino a la selva amazónica. Sin duda, fue una de las etapas más duras, con lluvia, niebla y derrumbes que pusieron en riesgo nuestras vidas. El recorrido por la troncal amazónica nos permitió conocer el territorio de la nacionalidad shuar, sin duda, una de los más golpeadas por la arremetida minera de los últimos años. En Loja coincidimos con un grupo de ciclistas ecuatorianos que se erigieron como representantes del Ecuador en el VII Foro Mundial de la Bicicleta, casualmente en Lima. Así que, como compartíamos la misma ruta, el Qhapac Ñan o camino inca, nos unimos a ellos durante los veinte días restantes.

Durante el viaje pude experimentar la solidaridad de la gente en el mundo rural. En cada sitio al que llegábamos nos obsequiaban con lo que podían, ya fuera un buen trago de chicha o un espacio familiar o comunitario para hospedarnos. En el caserío de Casablanca, zona limítrofe entre La Libertad y Ancash, a unos cuatro mil metros de altura, tuvimos que refugiarnos en la choza de una familia que nos salvó de un temporal que dejó a un compañero colombiano al borde de un edema pulmonar. Y es que la ruta que seguimos exigió enorme esfuerzo físico y mental: prueba de ello es que de los más de cien cicloviajeros que se dieron cita en el Foro Mundial de la Bicicleta, sólo seis nos atrevimos a atravesar la serranía peruana.

Finalmente, tras dos etapas de desierto, enfrentando el calor y el viento de la costa peruana, llegamos a Lima, un monstruo abocado a la extinción que puso a prueba nuestros instintos de supervivencia en medio de “una selva de cemento de fieras salvajes”. Precisamente, el Foro arriba mencionado tuvo el objetivo de reivindicar el uso de la bicicleta en la ciudad a través de la concienciación de instituciones y de la ciudadanía, exigiendo la aprobación de políticas públicas que promuevan la movilidad cotidiana en bicicleta.

Ha sido un mes de experiencia cicloviajera, que me permitió disfrutar de los paisajes más diversos y de sus gentes, y me ayudó a tomar conciencia de la barbarie socioambiental instaurada en el Perú. Si hace cien años se denominaba al Ecuador como la Gran Hacienda, en la actualidad se puede afirmar que Perú es la Gran Mina: así lo percibimos, observando explotaciones de todo tipo en cada valle que atravesamos. Estamos ante una situación política que no parece cambiar y que debería servir como lección a los malaventurados políticos ecuatorianos.