ICSH

Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades


Deja un comentario

Simón Romero. El pasado de esclavitud indígena en Nuevo México

00native-02-ALT-master675

ALBUQUERQUE, Nuevo México — Lenny Trujillo hizo un descubrimiento impactante cuando comenzó a investigar su ascendencia dentro de una de las familias latinas pioneras de Nuevo México: uno de sus ancestros fue esclavo.

“No sabía de la venta de esclavos en Nuevo México, así que me quedé perplejo”, afirmó Trujillo, de 66 años y quien es un trabajador jubilado del servicio postal que vive en Los Ángeles. “Después descubrí que la esclavitud fue una característica clave de mi historia familiar”.

Trujillo es uno de los muchos latinos que están descubriendo sus relaciones ancestrales con un comercio de esclavos que florecía en la otrora sangrienta frontera que hoy conocemos como el suroeste de Estados Unidos. Sus antepasados cautivos eran indígenas: esclavos que se conocían como “jenízaros” y quienes eran vendidos a las familias ibéricas durante el dominio español de la región, del siglo XVI al XIX. Muchos esclavos indígenas permanecieron en cautiverio cuando Nuevo México fue gobernado por México y luego por Estados Unidos.

Las revelaciones han encendido un gran debate político sobre lo que significa ser latino y nativo estadounidense.

Después de haber hecho esos descubrimientos, un número cada vez mayor de latinos está aceptando su pasado indígena, con lo cual desafían una larga tradición de Nuevo México, según la cual las familias valoran su linaje español. Algunos se están comenzando a identificar como jenízaros. Los historiadores estiman que los jenízaros representaron hasta una tercera parte de la población de 29.000 habitantes con la que contaba Nuevo México a fines del siglo XVIII.

Read in English

Texto completo en fuente original