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Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades


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Félix Rodrigo Mora, Rusia en 1917, la antirrevolución como ‘revolución’

lenin

El centenario de la Revolución Rusa no podía pasar inadvertido en nuestro blog. Y ya ha llegado la primera de las colaboraciones, de la mano de Félix Rodrigo Mora, que nos remite este artículo en que profundiza en el análisis llevado a cabo con anterioridad en su  libro La democracia y el triunfo del Estado. Por una revolución democrática, axiológica y civilizadora.

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En octubre de 2017 se cumple un siglo desde que tuvo lugar la así llamada “revolución socialista” rusa. El tiempo transcurrido; su acabamiento con la patética auto-liquidación de la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) en 1991; los decisivos cambios que están teniendo lugar a nivel planetario y la publicación de un buen número de estudios y balances, algunos de calidad en lo fáctico, permiten alcanzar conclusiones fiables sobre lo más determinante en esta materia, a saber, qué es una revolución y cuáles son sus contenidos, metas y procedimientos. Porque los acontecimientos de 1917 no fueron otra cosa, en un último análisis, que una afirmación y refundación del capitalismo con nuevos ropajes, la expresión de una forma más de contrarrevolución burguesa y estatal.

El mal mayor infringido a la humanidad por la descomunal farsa de la “revolución rusa” ha sido desacreditar hasta lo indecible y cubrir de cieno la idea misma de revolución. De ese modo, aquélla ha hecho el mayor servicio posible al capitalismo al garantizarle un amplio periodo de estabilidad, aceptación (o por lo menos resignación) y paz social. Ha conseguido que sus oponentes y críticos actuales no encuentren las ideas necesarias para ir más allá de una actividad disidente de poco calado, aunque a veces de mucha bulla y fanfarria, sin dar el salto a lo más necesario, pensar y efectuar una negación programática y práctica de la totalidad finita del orden constituido, con el fin de avanzar hacia una sociedad sin capitalismo, por tanto, sin artefacto estatal.

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‘Le Monde’ vuelve a la carga y critica en un duro editorial a Puigdemont y TV3

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El diario francés Le Monde ha arremetido duramente en su editorial de este lunes, 23 de octubre, contra la gestión del presidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, y contra la línea “propagandística” que a su juicio ha llevado a cabo el canal público TV3.

“Los independentistas viven en una burbuja, venden ilusión (…), pero no se atreven a organizar un escrutinio regional bajo el control de la autoridad electoral española (…). Prefieren la política de “lo peor”, indica el vespertino.

El texto subraya que España “vive una tragedia” impulsada por los independentistas y destaca que el jefe del Ejecutivo catalán “se ha colocado fuera de la ley” y “ha asumido el riesgo de un cara a cara con Madrid que puede derivar en violencia”.

“Puigdemont cuenta con una radicalización de una parte de la opinión (….). Sabe que una administración directa de Cataluña por parte de Madrid unirá al campo independentista”, añade el prestigioso diario.

Le Monde se pregunta si el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, “está a la altura” y si es “suficientemente ‘creativo’ e inteligentemente ‘político'”, pero recuerda justo después que el referéndum organizado por Puigdemont el pasado 1 de octubre fue “ilegal” y contrario a la Constitución de 1978.

“¿Qué hacer con la expresión de ese micronacionalismo ultra impulsado por gente que por otra parte denuncia los peligros del nacionalismo?”, añade.

Según el rotativo, Puigdemont está optando por “la estrategia de la tensión”. “Se puede tener la mayor simpatía por las aspiraciones de los catalanes de cara a una mayor autonomía. Se puede denunciar la actitud pasiva de Madrid desde 2010. (Pero) no se puede obviar que el señor Puigdemont tiene bien poco respeto por la democracia”, apunta.

El diario argumenta que a la actual situación no sólo ha contribuido el referéndum ilegal de principios de mes. “Hace semanas que el Parlamento catalán no se reúne por la única razón de que la mayoría rechaza responder a las preguntas de la oposición”, añade.

Y en su editorial extiende sus críticas hacia la línea del canal público TV3.

“Hace meses que la televisión pública catalana aporrea con una propaganda independentista simplista y mentirosa. Y meses que recurre a una retórica victimista que quiere hacer creer, de forma grotesca, que Cataluña es víctima de un regreso de la dictadura franquista. Éste no es el caso”, concluye.

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