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Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades

Carlos Montufar. La obediencia como problema moral

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La moral son las costumbres, normas, tabúes y convenios establecidos por cada sociedad y que rigen el comportamiento de las personas, contribuyendo a la estabilidad de la estructura social. La moral parte de las tradiciones y los valores del contexto en que nos desenvolvemos. Incluso el escritor Anatole France llegó a propugnar que la moral era la regla de las costumbres. Y las costumbres eran los hábitos. La moral es, pues, la regla de los hábitos.

Uno de los hábitos inculcados en la educación en general es la obediencia, que se define como la actitud de acatar órdenes, normas o comportamientos, es decir, aceptar la voluntad de la autoridad. Obedecer proviene del latín ob audire, ‘saber escuchar’, obediencia refiere al proceso que se inicia en escuchar y termina en la acción de obedecer.

No obstante, Tomas de Aquino afirma “que no es una virtud teologal, porque su objeto no es propiamente Dios, sino el mandato de cualquier superior, explícito o implícito”. Deja entonces en claro que tiene por objeto el mandato proveniente de un ser humano, constituido en calidad de superior. Sin embargo previene que como virtud moral (y no teologal), puede desvirtuarse tanto por defecto como por exceso. Por defecto se desvirtúa al no obedecer a quien se debe; por exceso es obedecer a quien no debe o en cosas que no debe. Santo Tomás afirma que hay dos casos de falsa obediencia u obediencia ilícita, o sea, donde no se debe obedecer. El primero se da cuando justamente el mandato del superior contradice claramente un mandato de orden superior, sobre todo de Dios. Sería el caso de una autoridad que obligara a cometer pecado. El otro caso se da cuando el superior ordena algo claramente fuera de su competencia.

En estos casos, la obediencia se convierte en dilema moral. Podemos desplazar la responsabilidad de nuestra obediencia, culpando a los demás de nuestras decisiones, diluyendo la responsabilidad con el argumento de todos lo haríamos así, pero en conclusión, la obediencia como problema moral presenta dilema y conflicto. Existen tres teorías de lo moral, la pre convencional nos dice que el fin justifica los medios y es autocrática, la convencional justifica el hecho no moral bajo el argumento de la obediencia al líder o su imitación y finalmente la pos convencional que se dirige en función de la verdad absoluta y está más allá de la ley.

Regresando a la sociedad contemporánea del siglo XXI, plagada de eufemismos, de desatenciones e indiferencias a las consecuencias y reatribuciones de culpa, considero que el enfoque de la ética de los grupos de interés es una opción técnica y moral. Este enfoque se basa en promocionar la visión ganar – ganar con la pregunta clave: ¿Me siento orgulloso de dar a conocer mi decisión a todas las personas y grupos de interés que concierne? ¿Mi obediencia es beneficiosa a todas las partes, realmente?

BIBLIOGRAFÍA

Achua, C., & Lussier, R. (2005). Liderazgo, Teoría-Aplicación-Desarrollo de Habilidades. Thompson Internacional.

Aquino, T. D. (2005). Suma teológica II. Ediciones Loyola.

France, A. (2016). La rebelión de los ángeles. Anatole France.

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