ICSH

Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades

Claudio A. Caamaño Vélez. Así tratan a nuestros héroes

Deja un comentario

payero

El siguiente es un escrito que preparé el 28 de junio de 2011, luego de que mi padre me llevara al Cementerio Municipal de Santiago a visitar la tumba de su compañero de guerrilla Juan Ramón Payero Ulloa. No recuerdo haber sentido tanto odio y tanto coraje como el que sentí en aquel momento, cuando nos enteramos de que sus restos habían sido puestos en un osario común, por supuesta “falta de pago”.

Cabe resaltar que el síndico de Santiago para ese entonces era del mismo partido al que ellos combatieron en 1973. Sus restos los botaron por falta de pago (unos 2500 pesos) cuando en ese mismo tiempo el Cabildo construyó un parque en su honor que costó más de 4 millones de pesos.

—————-

La verdad, había pensado que ya lo había visto todo, creía que conocía hasta dónde era capaz de llegar este sistema, en su humillación al pueblo dominicano. Pero lo que vi hoy, eso no tiene perdón ante los ojos de Dios, ni mucho menos ante los ojos de los hombres.

¡Cómo es posible que en la República Dominicana no se respeten ni los huesos de los héroes! Hace años, mi padre me llevó al Cementerio Municipal de Santiago para mostrarme la tumba de uno de sus compañeros caídos en la búsqueda de un mejor país, de uno de los ocho hombres que vinieron por Playa Caracoles, junto a Francisco Alberto Caamaño Deñó, a liberar a nuestro país del régimen asesino y traidor de Joaquín Balaguer. Mi padre quería que yo supiera dónde estaban los restos de unos de los jóvenes más puros que ha dado nuestro país, sin duda uno de los más grandes hombres que ha nacido en la ciudad de Santiago.

Al dirigirnos a las oficinas del Cementerio Municipal de Santiago para preguntar por la ubicación de la tumba de Ramón Payero Ulloa, nos sorprendió la noticia de que sus restos habían sido depositados en un osario común por falta de pago. Lo tiraron ahí donde tiran los restos de los que no tienen dolientes, ahí donde los estudiantes de medicina buscan huesos para sus prácticas, ahí donde se mandan al olvido los seres que ya no hay que recordar.

Qué descorazonador fue ver cómo un ser humano que dio su juventud y su vida por el país no se haya ganado ni el derecho de tener un pequeño lugar en un cementerio público de la ciudad en que nació. Que no tenga siquiera una tarja con su nombre que señale el nicho donde están sus restos.

Es lo más decepcionante que he visto en mi vida. Que Dios perdone a los que permitieron ese hecho atroz e inhumano, porque yo nunca los perdonaré, y espero que nuestro pueblo tampoco lo haga.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.