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Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades


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Libros que recomendamos: Pugna de poderes, crisis orgánica e independencia judicial

pugna

Autores: Antonio Salamanca Serrano, John Antón Sánchez, María Helena Carbonell Yánez, Miguel Ruiz Acosta, Natally Xiomara Soria Moya, Paúl Cisneros, Ricardo Restrepo Echavarría

Quito, Instituto de Altos Estudios Nacionales, 2014

ISBN: 978-942-950-09-3

158 páginas / 15 x 21 cm

Para entender las responsabilidades e imperativos del Estado y a los actores políticos de hoy, es esencial conocer el pasado. El caso de las reestructuraciones de la Corte Suprema de Justicia durante la década 1997-2007 provee una ventana rica para la comprensión del Estado ecuatoriano contemporáneo.

En 1997, una coalición de actores partidarios -en la Presidencia y en el Congreso- canalizó el descontento popular con el Estado y sus actores para reformar la más alta corte. La reforma les permitió cooptar espacios previamente ocupados por sus adversarios políticos. El Partido Social Cristiano, liderado por León Febres-Cordero, fue el principal ganador de esta operación, la cual involucró, además, la adopción de una nueva Constitución y la instauración de un nuevo sistema de selección de jueces.

La composición de la Corte Suprema fue cambiada nuevamente el 8 de diciembre de 2004, cuando una emergente coalición política, liderada por Lucio Gutiérrez y formada por miembros de los poderes Ejecutivo y Legislativo, impulsó una nueva reestructuración, esta vez para excluir a los socialcristianos. Los jueces destituidos en el 2004 demandaron el mismo mes al Estado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por violar sus derechos humanos y afectar la independencia judicial.

Este libro se presenta al calor de la decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que responsabiliza al Estado, pero no a los actores que pugnaron dentro de él y vulneraron la independencia judicial. Aquí se estudian los núcleos duros de los sistemas que han compuesto el Estado ecuatoriano y que han afectado a la independencia judicial: las dificultades del sistema presidencialista y de partidos; la crisis orgánica o de hegemonía que antecedió a la Constitución del 2008, con sus altos niveles de exclusión, por el uso del poder Estatal; los sistemas de selección de jueces para determinar la independencia judicial o su ausencia en un Estado; y los factores políticos, económicos y judiciales que han ido reconfigurándose para conformar los diferentes tipos de democracia, con sus derivados sistemas judiciales y niveles de independencia, que se han observado en Ecuador desde 1979.

 

Como complemento de esta breve presentación, remitimos a las páginas introductorias del libro, de María Helena Carbonell Yánez y de Ricardo Restrepo Echavarría, dos de los autores:

 

“Este libro proviene del peritaje que académicos y académicas del Instituto de Altos Estudios Nacionales realizaron ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la Corte IDH) en el «Caso Quintana Coello y otros contra el Estado de Ecuador». Este caso se refiere a la acusada destitución arbitraria de 27 jueces y 4 conjueces de la Corte Suprema de Justicia el 8 de diciembre de 2004, a través de una resolución parlamentaria impulsada por una nueva coalición partidaria encabezada por el oficialismo del entonces presidente Lucio Gutiérrez. Por medio de una injerencia de los poderes partidarios que controlaban momentáneamente el Ejecutivo y el Legislativo, se reestructuró la más alta Corte del Estado.

“No era la primera vez que las cortes del Ecuador eran reestructuradas de acuerdo con los intereses que lograban tener el poder suficiente para hacerlo. La historia de recomposición de las cortes, peremnemente anunciada como por esta vez, ha pasado por el uso de instrumentos tan diversos como tanques de guerra, negociaciones a puertas cerradas, referendos populares y cambios constitucionales.

“Sin embargo, el Ecuador en 2004 se encontraba en el ojo de una crisis sistémica, cuyos síntomas más evidentes salieron a relucir en 1997, con la destitución del entonces presidente Abdalá Bucaram, líder del Partido Roldosista Ecuatoriano. Para diciembre de 2004, cuando los magistrados de la Corte Suprema de Justicia fueron destituidos, los y las ecuatorianas recientemente ya habían derrocado a dos presidentes, estaban por destituir a un tercero y escasamente se encontraban sobreviviendo una crisis económica causada por las mismas élites gobernantes.

“Con estos antecedentes, ante el nuevo abuso de la confianza, los ciudadanos salieron a protestar contra Gutiérrez en el alzamiento popular conocido como el de los «forajidos», apropiándose del término que el propio Gutiérrez utilizó para referirse a quienes reclamaban en su contra. Pero el descontento era más profundo que puntual y frecuentemente se oía entre los manifestantes:

«¡Que se vayan todos!».

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